C/ Antonio Pascual, 23, 12598 Peníscola, Castellón. Tel.: 964 480332

Y ya van 100 almuerzos en 100 locales diferentes. Muchos almuerzos, muy variados, para todos los gustos y muy buenos recuerdos: San José de Almazora, la cooperativa, con muchas variedad y calidad; el entrañable Almazorina que ha sido uno de los grandes; La Vermutería, recuperando la tradición; El Florida de Almazora, un clásico con calidad, buen trato y variedad; Gargallo, el rey de los guisos y nuestro querido Rafa Portolés, cuyo restaurante regenta ahora su mujer, Elena Castelló, quien hacía unos Almuerzos para recordar, de lo mejor que he vivido.

La semana pasada, en Vinaroz, publicamos otro de los grandes, el Nou Bar, con muy buen producto y mano en la cocina, y ahora vamos a cerrar con en el que creemos es el mejor este año, y calidad precio, con permiso de los mencionados anteriormente, y alguno más que seguro nos dejamos, es el más grande. Es más, no sé si encontraremos alguno mejor en esa relación calidad precio. Por eso hemos decidido parar, quedarnos con este maravilloso sabor de boca y el recuerdo de esos grandes que también siguen en nuestra mente. Es posible que haya alguno mejor, podría ser. Si alguien lo sabe, por favor, que nos lo diga, lo visitaremos y lo publicaremos, aunque no sea el mejor, sabiendo que, aún así merece mucho la pena publicarlo.

¿Por qué es tan bueno este local? Por muchas cosas. Todas las mañanas, salvo domingos, tiene una amplia oferta del mundo del mar, 18  o 20 diferentes, o quizás más, y luego, también algunos, las menos, del mundo de las carnes de la tierra. A veces, tiene pulpo asado, no tuvimos la suerte, pero sí pudimos degustar la ventresca. Cuando leí el listado que me pasaron escrito a mano, pregunté si todos valía igual, sabiendo del alto precio de algunos productos si son frescos y de calidad. Sì, todo valía lo mismo, pero no me dijeron precio.

Nosotros pedimos ventresca, y vimos pasar chipirones o boquerones, cuyos platos rebosaban. Allí había un grupo de recién jubilados compartiendo esos platos y dándose un gran festín, porque las cantidades son muy generosas. Un abuelete compartía plato con su nieta y tenía para los dos, solo había que añadir la bebida de la niña. Había gente que pareciera o debían de ser empresarios, pero también se sentaron en una mesa dos empleados de la limpieza del ayuntamiento de Peñíscola o dos policías municipales en otra mesa, también de Peñíscola. La gente se sentaba y las chicas atendían y no había que esperar mucho hasta que empiezan a servirte.

Lo primero, el pan, muy bueno, la cerveza, bien fría. Las chicas que atienden, amables y rápidas. La ensalada, de calidad, buenos tomates, buena cebolla tierna, guindilla ligeramente picante y dos tipos de aceitunas, negras aragonesas y partidas, ligeramente amargas del terreno. El plato de ventresca venía con patatas en loncha y cocidas y un pimiento verde asado. Encima, una buena ración de ventresca, sabrosa, tierna, natural, sin ninguna salsa y no muy hecha. Luego rematamos con un buen carajillo. Cuando nos iban a traer la factura esperábamos algo más de 10 €, pero aceptábamos de muy buen grado los 10 €. La sorpresa vino cuando miramos la factura y marcaba solo 8 €. Increíble. Pero, el dueño y cocinero, se encierra en su cocina, desde donde se puede ver cómo trabaja, y no para ni para hablar con los empleados. Cuida todos los detalles y sabe lo que está haciendo.

Cuando habíamos acabado de pagar fuimos a saludarlos y, al vernos con la factura en la mano, nos miró un poco con dudas, suponemos que pensando que íbamos a reclamar algo. Luego le dejamos tranquilo, aunque no se notara mucho en la expresión de su rostro. Solo lo felicitamos y le dimos las gracias por aquel maravilloso almuerzo y, además, después de 100.

Lo celebraremos en nuestra II Feria Gastronómica, con los XVII premios a la Gastronomía de Castellón, que tendrá lugar en el Hotel Golf Playa del Grao de Castellón en el mes de noviembre. Por cierto, la culpa de haber encontrado este sitio la tiene mi amigo Juanjo Roda. Gracias Juanjo, tienes un olfato y un gusto que valen la pena.