Este último fin de semana nos hemos desplazado hasta uno de los pueblos más hermosos de nuestra querida España, la España de todos y de la que todos disfrutamos y nos sentimos orgullosos. Se llama Alcalá del Júcar, pertenece a Albacete y se encuentra en el cauce del río que lleva su nombre, entre montañas y con la mayoría de casas parcialmente metidas dentro excavadas en la propia montaña.

Alguna de ellas como las del Diablo se han hecho muy famosas.

Pero nosotros nos hemos acercado hasta este pueblo por una invitación de Azafranes Karkom, perteneciente a la D. O. Azafrán de la Mancha que nos hizo Maica, la hija del dueño, quien será la sexta generación metida en este mundo tan apasionado para ellos y para los que cocinamos arroz y cualquier plato al que queremos darle este toque especial.

La visita ha sido muy instructiva. Hemos visto cómo se recoge la rosa del azafrán en un campo donde aparentemente no se veía nada.

Hemos visto cómo separaban las tres bridas de azafrán que contiene cada flor, lo que se denomina “monda de la flor”, con tanta paciencia, que solo las mujeres con paciencia aguantan el ritmo.

Hemos visto cómo se tuesta el azafrán de manera casera.

Y para terminar la experiencia con el azafrán, hemos estado en la nave donde se lleva el producto y donde se pesa y se envasa.

Y hemos visto todos los productos que esta empresa comercializa gracias al azafrán: Ginebra, licor, sal, miel, caramelos, queso, bulbos para plantar, caviar AOVE de azafrán, por supuesto, además del propio azafrán entero y en polvo.

En su web habla de las propiedades de este producto: “Se le atribuyen numerosas propiedades terapéuticas como propiedades anticancerígenas, antidepresivas y antioxidantes, puede ser un protector de nervios y puede tener efectos en el sistema inmunológico. También se ha estudiado el azafrán por su capacidad de mejorar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer, el asma, la infertilidad, los problemas menstruales, y la psoriasis.”

¿Cómo sacar partido al azafrán en nuestros guisos? Para usar el azafrán, las dos maneras más utilizadas son:

La infusión en caliente una vez deshechas un poco las briznas, justo antes de su uso. Sí, debido a la humedad de algunas zonas como el Levante Español, el azafrán ha perdido el tostado, hay que volverlo a tostar ligeramente en una cazuela un poco caliente.

La otra manera es realizar una infusión en frío, y un día o dos antes de usarlo. No poner directamente sobre la paella cuando esta ya tiene el arroz tirado. Solo saldrán manchas alrededor y necesitaremos mucho azafrán para colorearla toda. Con 1 gramo bien usado hay para 20 raciones de paella o arroz, y no sale tan caro. Recordad que el azafrán, además de color, da sabor y, además, tiene propiedades beneficiosas para nuestro cuerpo. El colorante no tiene nada que ver con todo esto. El azafrán es color, sabor y salud.

Para más información: www.azafranesmanchegos.com