EL bar Boro es un bar sencillo, que ahora han redecorado el local y lo han dejado mucho mejor, con imágenes antiguas del pueblo y una cabeza de toro, que es lo único que debe de quedar de la antigua decoración.

A nosotros, es un lugar que nos encanta, porque no falla, es raro que falle. Buenos bocadillos, buenas tapas, buen menú diario y buenos guisos. El último día nos tomamos una ensalada sencilla, con buena lechuga, no con esa iceberg que tanto se prodiga por ahí y que tan insulsa es. No se ahorran tanto y la calidad es mucho mayor.

Nos tomamos un poco de oreja frita, muy buena, y una croquetas de toro crujientes, sabrosas y con carne, como debe ser. El guiso de toro, que ganó un año el de Mejor Tapa de la Ciudad, tierno, con mucho sabor, meloso y se nota que está hecho con cariño. Las manitas, más de lo mismo, solo que a nosotros nos gusta con un poquito de picante y eso es algo que asusta a muchos, por eso es difícil encontrar unas manitas con ese gracejo. Un postre sencillo de chocolate y plátano al que no pudimos resistirnos y probamos, muy sencillo. Fuimos un sábado y no había menú. Comiendo a la carta, muy bien, salimos por 14 €. Las raciones de los guisos a 6,5 €