Alacorisa, Teruel. Tel.: 978 84 06 42

Este fin de semana lo hemos pasado en uno lugar que nos encanta visitar: La Alquería de Ráfales, con José y Clara; pero esto ya lo contaremos otro día. Ahora nos vamos a centrar en esta bodega del Maestrazgo de la parte de Teruel.

Se trata de una bodega pequeña, como todas las que hay en el bajo Aragón. En este caso, su producción es de unas 20.000 botellas anuales. Por lo tanto, estamos hablando de una bodega muy pequeña, y muy fácil de visitar, la cual sacó su primera añada en el año 2002.

Aunque las cosas son todo lo fácil y sencillas que uno, en este caso el personal de la bodega, quiera. A pesar de su tamaño, nos hicieron una visita muy amena e instructiva. Con un vídeo de poco más de 9 minutos, justo y suficiente para no aburrir a nadie, nos hicieron un resumen muy claro de todo el trabajo de un año.

Después nos enseñaron las pequeñas instalaciones con unas explicaciones básicas y a las que pudimos preguntar lo que hiciera falta, y así lo hicimos para salir de dudas. Vimos una zona muy interesante con los aromas y defectos más importantes del vino y, finalmente, probamos todos sus caldos en una pequeña barra de bar que hay en la entrada. Allí nos sacaron un poco de buen jamón de Teruel, picos y un chorizo muy bueno con el que acompañamos a los vinos de la bodega, con eso, y con la charla amena que nos seguía acompañando.

Las visitas a las bodegas se pueden hacer aburridas o amenas, y, aquí, la visita nos resultó de lo más ameno, nuestro anfitrión, Javier, se merece un 10, y las tres horas que pasamos se nos fueron volando.

Los vinos nos gustaron todos, pero algunos nos sorprendieron, como un blanco con madera de garnachas blanca que merecía mucho la pena, y del que no dudamos en llevarnos alguna botella, junto a las de vino blanco de garnacha tinta. Como dicen los ciclistas: “Las montañas las hacen duras los ciclistas”; en este caso, la vista la ha hecho amena nuestro anfitrión y socio de la bodega. Muchas gracias.