Nos despedimos de Madrid Fusión después de haber saludado también a nuestro amigo Pedro Salas, que vino a ver al mejor cocinero de sushi del mundo. Nosotros también estuvimos en la ponencia y nos enteramos de cosas curiosas. Una de ellas es que es mejor usar arroz de uno o dos años para que pierda agua y coja más Mirin (el vinagre con el que se prepara el arroz para sushi), y almidón para que no se aglutinen los granos. Vimos cómo, con solo todos los dedos de una mano, y en menos de 10 segundos, montaba un sushi con el arroz y el pescado.

Estuvimos con mi sobrino Luis Arrufat, con el que es muy difícil caminar por un sitio como Madrid Fusión porque todos lo conocen. Pero conseguimos meternos a ver a los hermanos Roca, Joan y Josep, que realizaron una conferencia a dos bandas sobre las relaciones sociales y el personal del restaurante, muy interesante, donde nos dieron una visión personal y muy entrañable de lo que es trabajo en equipo. No paramos de ver y hablar con gente.

Finalmente, estuvimos con Tony Romero, de Nules, que ejerce de cocinero en Barcelona en el restaurante 4 am 5 mujades, y que estaba nominado junto a su compañero, Quim Coll, a cocineros revelación del año. Las redes sociales los daban como favoritos, pero no pudo ser, se quedaron en las puertas, fueron segundos de España, que no está nada mal. Tony es joven, guerrero y muy bueno. Le deseamos lo mejor, porque estamos seguros de que lo conseguirá. Volveremos a hablar de él pronto, seguro.