TONY ROMERO DEJA SU HUELLA EN UNA CIUDAD COMO BARCELONA CON LA TRANSCENDENCIA CULINARIA DE CATALUÑA

Suculent es un restaurante de cocina tradicional al que su jefe de cocina, Tony Romero, le da un toque de renovación personal. Se nota cuáles son sus raíces con productos tan de su tierra como las alcachofas, los tomates de colgar, la anguila o las galeras. Pero, sobre todo, se nota el gusto por la cocina del mercado, el producto más cercano y el tratamiento del mismo, potenciando sus sabores y texturas.

Este pequeño y coqueto local se instala en una antigua bodega del Raval, y conserva parte del alma de esa época con mobiliarios y utensilios que han restaurado.

La carta no es demasiado amplia, pero es más que suficiente, ya que va cambiando cada temporada y permite a sus comensales disfrutar del momento. Recomendamos, como bien hacen ellos si es la primera vez, pedir uno de los dos menús, el L o el XL, de 60 € y 75 €, respectivamente. Así lo hicimos nosotros y no nos defraudó. Disfrutamos con todos los platos que degustamos, y en todos había algo en común, el cariño a la gastronomía, el respeto al producto y la calidad de los mismos, la tradición puesta al día con su forma de hacerlo y la manera que tienen de tratar al cliente.

Si la cocina es para quitarse el sombrero, no olvidemos que Tony ha sido segundo mejor joven promesa de nuestro país en Madrid Fusión este año, la sala no se queda atrás en el trato. El trato en la sala, la agilidad con la que sacan todos los platos y la atención de los camareros es para sentirse como en uno de los grandes. Hasta el pan rústico es muy bueno. Por mencionar algunos detalles de lo que comimos y que se puede ver en las imágenes que acompañamos, solo dejaremos unas pequeñas pinceladas.

Los guisantes recién cogidos, pequeños, sabrosos, con un toque de tocino de jamón y un poco de textura del calamar crudo, una maravilla. El Steak Tartar templado, que potencia su sabor, con ligeros aditamentos y la textura del tuétano es otras de las maravillas. El all i pebre, pura sutileza de textura y sabor y de cómo hacer más grande un plato de nuestra tierra. Las alcachofas, a pesar de estar en sus últimos momentos de vida estaban tiernas y sabrosas y, si además, las regamos con un caldo de galeras que no se apodera sino que contrasta y convive perfectamente con la alcachofa, el punto es perfecto. Las croquetas también son para enmarcarlas, porque tiene sabor de lo que dicen que lleva, porque se nota lo que lleva y porque están muy bien hechas, crujientes por fuera y melosas por dentro. El rabo de vaca se deshacía al tocarlo y su sabor se metía por todas las papilas gustativas; el atún, tierno, solo calentado y sustanciado con la emulsión de piñones que mantiene su sabor.

Y podíamos seguir, pero eran muchos platos, y no queremos aburrir. Este lunes que viene, Tony estará por Castellón, con uno de sus cocineros en el III Congreso de Gastronomía y Vinos que se celebra en nuestra capital. Nosotros asistiremos y contaremos lo que allí veamos.

Seguro que Tony deja a Suculent, a Nules y a nuestra provincia en lo más alto, porque aunque este chaval sea joven y un poco tímido, ya es un maestro en esto de las artes culinarias. Gracias, Tony, por hacernos disfrutar.

TONY ROMERO

DOS IMÁGENES DEL RESTAURANTE  SUCULENT

RABO DE VACA VIEJA GALLEGA CON MINI ZANAHORIAS Y SU JUGO AL CHOCOLATE

GUISANTES DEL MARESME CON SEPIA Y PANCETA

PASTEL DE QUESO BRIE A LA VAINILLA DE TAHITI

PAN RUSTICO

NUESTRA «ENSALADA» WALDORF

MINI ALCACHOFAS GLASEADAS CON SUQUET DE GALERAS

MANGO-MARGARITA

LOMO DE ATÚN A LA BRASA CON EMULSIÓN DE PIÑONES

FRESAS RELLENAS DE CHOCOLATE BLANCO Y VAINILLA DE TAHITI

ERIZO DE MAR CON TRUFA Y QUESO

CROQUETAS DE BOGAVANTE, SEPIA Y GAMBAS

CEBICHE DE GAMBETA ROJA

CANAPÉ DE CRESTA DE GALLO GLASEADO

CALABAZA AL HORNO CON CREMA DE QUESO Y TRUFA NEGRA

AJO BLANCO DE SARDINAS AHUMADAS Y HUEVOS DE TRUCHA

STEAK TARTAR TIBIO SOBRE TUÉTANO A LA BRASA

ALL I PEBRE DE ANGUILA

TARTAR DE BOGAVANTE CON CRUJIENTE DE POLLO