C/ Calvario 44. Cabanes. Castellón. Tel.: 964 332116

Este local, aunque solo lleve un par de años en esta ubicación, su trayectoria pasa por muchos años haciéndolo muy bien en el local social de la Coma en Borriol. Ahora son Pablo y su madre los que llevan la batuta y han tomado el relevo que les dejó Diego, uno de los grandes paelleros de Castellón. Legado que ha sabido defender su hijo Pablo, ahora desde Cabanes, y su madre, la cual me cuenta que hace un pulpo de los de volver a por otro.

Pero en este caso lo que nos ha traído hasta aquí son sus almuerzos. Los fines de semana tienen las brasas encendidas, y en invierno son más los días que se puede disfrutar de la carne a la brasa. En este caso nos inclinamos por una tortilla de patata que estaba como nos gusta a nosotros, con mucho huevo, con poca sal, justa de aceite y sin exceso de cocción. Muy buena. Lo acompañamos de pimientos fritos rojos y verdes que estaban bien hechos, un poco al dente, es decir, no están excesivamente blandos y demasiado hechos, como es habitual.  El bacalao correcto y nada salado. A veces las cosas sencillas son las que te sorprenden y te hacen creer en la gastronomía de nuestra provincia. Todo estaba bien, pero cuando probamos un tomate de la huerta de la zona, frío, que debería haber estado menos sabroso, resultó que estaba increíble incluso sin sal, porque un buen tomate no necesita sal y si la necesita es que no es un buen tomate, aunque tenga una buena textura. Esto es un tomate, tan sencillo, tan simple, tan genial y solo con un poco de aceite y unas aceitunas negras de las de tipo Aragón, buenas también. Además de un buen pan, una cerveza San Miguel muy fría y un poleo con miel. El precio no es fijo, pero oscila entre 5 € y 6 €.  ¡Pero qué tomate!