Av. Mare Nostrum, 137, 12593 El Grau de Moncófar, Castelló. Tel.: 964 588724

Picaetes es un local que funciona muy bien en la playa de Moncófar. Su nombre indica claramente el tipo de cocina que vamos a encontrar aquí. Las noches suelen ser muy densas y es difícil encontrar sitio si no se llega pronto, porque no admiten reservas. Nosotros fuimos a mediodía, en pleno mes de agosto, y fue mucho más tranquilo.

Tienen una variedad de tapas muy básicas, y quizás lo más interesante son las tostas o montaditos, que algunos suenan bien y los que nosotros probamos no estaban nada mal. Tengo que decir que todo lo hacen bajo pedido, eso, a veces, puede producir esperas algo largas. En nuestro caso, no había mucha gente, pero tuvimos que esperar casi media hora. Ese no es el problema, porque se entiende si todo se prepara y si las pocas mesas que había entraron todas a la vez, pero en la sala hay que reaccionar rápido en estos casos. Por inercia te piden la bebida, y si hubiéramos dejado que nos la trajeran, en media hora habría estado caliente o la habríamos consumido, y no era nuestra idea. Pedimos una sidra y nos la trajeron más o menos al rato.

       

Como se estaba calentando, pedimos un enfriador, algo que pareció un poco extraño, pero que creemos que se debería incluso el ofrecer en los locales que quieran dar calidad en el servicio.

En la espera nos trajeron el pulpo con patatas, una ración muy generosa y a buen precio, la pedimos con el ajoaceite separado, porque uno de los dos no puede comer ajo. El pulpo sin nada es un poco soso, podían habernos ofrecido algo de aceite o aceite y pimentón, una alternativa. El pulpo, por error llegó mezclado, y tuvieron que volverlo a preparar. Al final tuvimos que pedir unos cacahuetes para disfrutar de la sidra y del momento porque media hora es mucho rato cuando son más de las 3 del mediodía y con mucho hambre. Habría estado bien que ese detalle lo hubieran tenido ellos en cuenta. No cuesta nada. Yo trabajé de camarero muchas veces y de la persona que más aprendí fue de Mingo, de la Almazorina, y él me enseñó que un cliente, si tiene que esperar la comida y tiene bebida, hay que servirle algo, o unas variantes o unos cacahuetes. Un cliente satisfecho vuelve.

Llegaron las costas y, como dije, muy bien y buena cantidad con el precio que tienen. No hemos querido ofender a nadie, pero creo que las cosas hay que contarlas para que sirvan para mejorar y, como ya dije, la comida tiene una buena relación calidad precio.