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C/ L’estany s/n. Playa de Moncofar. Tel.: 964 589821 y 609 225176

granotamocofa@gmail.com

 

Enclavado en un rincón medio salvaje de la playa de Moncofar, al final de todo el bullicio donde iba un puerto deportivo, nos encontramos con este pequeño y acogedor rincón gastronómico de nuestra provincia. En el restaurante La Granota dos espacios definen este local, uno fuera muy agradable y que recuerda, con sus mosquiteros incluidas, la película Memorias de África, solo que en vez de tierra es verde. Dentro mas moderno y con elegancia hay espacio para poco menos de 30 personas. La cocina está enfocada al producto y a la temporada con ciertos toques de modernidad y clasicismo. Se trabaja con bastantes productos de la tierra y se respetan las cocciones para así apreciar mejor el sabor de cada producto. Nos decidimos por un menú degustación que incluía 8 platos y su precio, muy razonable, de 29 €. Lo regamos con un muy agradable verdejo aromático y fresco de Rueda. Empezamos con higos en salsa con langostinos en tsalsiki donde solo echábamos de menos algo más de dulzor a los higos, pero por lo demás bien. Seguimos con un hojaldre muy sutil con un mermelada de melocotón que casaba muy bien con el foie caramelizado. Una ensalada de mango con foie micuit rallado con un buen contraste y buenas lechugas. Una sopa muy sabrosa de avellanas con huevo a poche a baja temperatura con trufa y sardinas anchoadas un poco fuertes que enmascaraban un poco el huevo y la trufa. Pero hay que decir que el concepto es bueno, si se arregla lo de la sardina, el plato puede decir mucho. Seguimos con un pulpo roquero al romesco, bien cocido, un poco al dente y luego tostado hasta estar crujiente, muy bueno. Como platos principales un Bacalao con una cocción muy corta para que se disfrute más del buen producto y acompañado por alga codium, nuestra debilidad y un poco de ensalada de guakame, otra debilidad. El secreto, el único producto que estaba un poco cocinado en exceso, pero al ser cerdo, no estaba mal y sobre todo con una compañía como la de unos tomates del Tormo de Cirat de Jesús, con sabor a tomate de verdad. El Postre un rollito de almendra relleno de nata y con un helado de menta que nos tomamos, a pesar de tener cubierto el apetito, porque merecía mucho la pena echarle un diente y no dejarlo en el plato. Nos gustó La Granota lástima que cierre gran parte del año. Volveremos.